Irene, Pelayo y Hugo, como Quintos y Álvaro como invitado.
En 2027, es probable que tengan que repetir los mismos, pero….
¿qué pasará en los años sucesivos? ¿serán estos 4
fantásticos los últimos quintos?.
Foto: Irene Turrado
Los cambios en la sociedad, las nuevas tecnologías, los
hábitos de la juventud, la dejadez; son muchos los motivos por los cuales, poco
a poco, vamos perdiendo nuestras tradiciones más identificativas.
En varias ocasiones hemos hablado de los Quintos y la
tradición de los Ramos. Jóvenes que se juntan y sin hacer caso a la
meteorología; la Noche de Reyes, cumplen con la centenaria tradición de poner
un ramo en la puerta de cada casa.
Con el paso del tiempo, el número
de quint@s por año, ha ido disminuyendo. Han tenido que reinventarse y juntar
varias “quintas” para hacer el trabajo y poder seguir con la tradición.
Un ramo de laurel y uno de pino,
por vivienda. Algún año se cambióel
laurel por madroño y en las últimas citas, en vez de pino se puso encina. A los
negocios, se les pone un ramo más grande que al resto. Los incendios acaecidos este verano, calcinaron los montes de pinos y encinas; aún así, estos Quint@s,
sortearán el bache con el ramo de
laurel.
El 2025 fue un caso excepcional. A
pesar de contar con bastantes unidades, por motivos que desconocemos, no hubo
acuerdo entre ellos y por primera vez en muchos años, se rompió la tradición.
En este 2026 tenemos la fortuna de
poder seguir escribiendo la historia de Castrocalbón. Son muy pocos, solamente
cuatro en activo. Los quint@s , esta Noche de Reyes, ha logrado la proeza de
volver a poner Los Ramos.
Es el epicentro de la ciudad y durante el transcurso del
año, donde se organiza la Alubiaday se
instalan Ferias.
La Plaza es amplia y porticada. Allí se levantan los
edificios más antiguos y representativos de la villa, destacando la Iglesia de
Santa María y el Ayuntamiento.
En el centro, había una fuente ornamental que en
fiestasPatronales se cubría con un
tablao para realizar conciertos y verbenas.
Desde esta Plaza, parten las principales calles peatonales y
comerciales de La Bañeza.
No es la primera vez que La Valdería sufre las consecuencias de los incendios.
En Castrocalbón se nos ha quemado el Pinar, parte de la Portilla y la Chana en varias ocasiones, pero nunca habíamos sentido el peligro tan de cerca.
Las intensas lluvias de la primavera fueron propicias para el crecimiento de hierba y maleza, que con la llegada del verano se secaría, convirtiéndose en el combustible idóneo para la propagación del fuego.
Si a esto le unimos la ola de calor que estamos padeciendo, con temperaturas de 38 grados (inusuales para esta zona), el riesgo de incendios es muy elevado.
El diez de agosto se inicia el fuego en Molezuelas de Carballeda (Zamora).Afecta a varias localidades de la zona, hasta llegar a Cubo de Benavente, donde se calcinan varias viviendas deshabitadas y un almacén de ferretería.
Parecía que el fuego estaba controlado y perimetrado, pero en la tarde del día 11, se reaviva un foco.
Desalojan Congosta y Ayoo de Vidriales, donde arden algunas construcciones y un coche.
Suponemos que a través del monte de Ayoó pasa a la Sierra de San Félix (León). Una vez dentro de la Sierra, el fuego avanza en varias direcciones. Al norte, peligran los montes de Felechares y los pinares de Pobladura y Pinilla de la Valdería. Al sur, la Chana de Calzada y Castrocalbón y San Esteban de Nogales.
La preocupación va en aumento y se empieza a palpar un peligro eminente para la población.
La Guardia Civil patrulla las calles de los pueblos. Helicópteros y avionetas atacan el fuego por aire y las Brigadas antiincendios, trabajan sobre el terreno. Se unen a las labores de extinción, la Unidad Militar de Emergencias.
La situación empeora por momentos. Las Autoridades deciden comenzar la evacuación de los pueblos. Los primeros son Pinilla y Pobladura de Yuso.
A las ocho de la tarde, la Guardia Civil corta el tráfico de la LE110 (La Bañeza-Camarzana de Tera). El fuego ha cruzado la carretera y se dirige hacia San Esteban de Nogales. Otro frente avanza dirección Castrocalbón. Las brigadas se ven impotentes y preocupa el peligro que supone la llegada del fuego a la gasolinera.
Por precaución, la Guardia Civil ordena el cierre del establecimiento y la evacuación de vehículos y personas que se encontraban observando y fotografiando la columna de humo.
El fuego sigue localizado en el monte, pero el humo ya invade toda la localidad. Las Autoridades proceden a la evacuación de las piscinas municipales para facilitar a los medios aéreos el abastecimiento de agua.
El próximo paso a seguir es el desalojo del Centro Residencial para mayores. Un autobús y varias ambulancias trasladan a los residentes a "Mensajeros de la Paz" en La Bañeza.
No se espera que el fuego alcance el pueblo, pero si preocupan los problemas respiratorios que puede causar el humo.
Se aconseja a los vecinos que abandonen el pueblo, haciendo hincapié en la gente de mayor edad. El que se quede, tendrá que confinarse en casa y cerrar todas las ventanas.
Llega un autobús a la plaza del pueblo para desplazar a los vecinos que no tengan medio de transporte. La gente será alojada en el polideportivo de La Bañeza.
Cae la noche y el cielo adquiere un color rojizo. Desde las zonas elevadas del pueblo como El Palacio o las Vistas, se puede ver la línea de fuego. Kilómetros de llamas calcinan el monte desde Pinilla de la Valdería hasta San Esteban de Nogales.
Según avanza la noche, bajan las temperaturas y el fuego va perdiendo intensidad. Brigadas y voluntarios de San Félix y Felechares, permanecen hasta altas horas de la madrugada en la Sierra.
El día 12 amanece relativamente tranquilo. Hay humo pero no se aprecian grandes llamaradas. El incendio parece estar controlado. Los vecinos de los pueblos, reanudan sus trabajos cotidianos.
La pesadilla parece haber llegado a su fin, pero.............
Acabamos de pasar los peores días en la historia de esta localidad.
Hemos sufrido el peor incendio jamás conocido. La devastación rodea el pueblo de Castrocalbón. Se han quemado montes de encinas y pinos, vegas con el cereal sin cosechar, vehículos de labranza, colmenares y por desgracia, también viviendas.
Las personas afectadas por las pérdidas materiales, necesitan la solidaridad del pueblo y por supuesto la ayuda de las instituciones que nos representan.
A pesar de lo duro de la situación, no podemos olvidarnos de las otras víctimas de este infierno.
Foto: Isidoro Pérez
Con los montes arrasados y las vegas quemadas, la fauna salvaje se encuentra en una situación crítica. Los animales que han podido escapar del fuego, están sin comida, les escasea el agua y se ven desprotegidos ante los depredadores.
Están desorientados y se palpa el miedo en ellos. Hasta que punto pueden llegar a estar asustados que un corzo se ha dejado acariciar por Isidoro. En estos momentos difíciles, ellos también necesitan el cariño de alguien.
Iniciativa ejemplar la que han llevado a cabo durante estos días los cazadores; en muchas ocasiones, injustamente criticados.
Los socios del Coto de Caza de Castrocalbón, han estado colocando por el calcinado monte de La Chana; puntos de comida y bebida, para que pueda alimentarse la fauna sobreviviente.
La Asociación cultural "Valle Vivo" de Santibáñez de Vidriales, se fundó con el fin de organizar actividades culturales y de ocio en el valle de Vidriales.
Su actividad estrella siempre ha sido el "Valle Vivo Fest", que ayer cerró su sexta edición. Un festival gratuito, autogestionado y que ofrece a sus seguidores actuaciones de alto nivel, camping gratis y cervezas a precios populares.
Nacido para mitigar la despoblación rural y con un objetivo claro; como reza su eslogan, "por unos pueblos llenos de vida"
Canta Medina Azahara, "todo tiene su fin". Esperamos que este punto y final, solo sea un punto y seguido y en pocos años, podamos volver a vibrar con la música en directo. Lo necesita el Valle, lo necesita la comarca y lo necesita Zamora.
Gracias a todos los voluntarios de la Asociación, encabezados y dirigidos por el incansable Aarón Delgado Fonte. Gracias a Santibáñez de Vidriales por darnos la oportunidad de poder disfrutar de la música de grupos como Entretiempo, No Konforme, Periferia, Free City, The Tronks, y La Reina de los lagartos entre otros.
Un Festival grande, se merece un final a lo grande. Por segundo año consecutivo, el Valle Vivo Fest ha contado con la actuación del grupo punk leonés "Catalina Grande, Piñón Pequeño".
Deseamos que esto no sea un "ADIOS", sino un "HASTA LUEGO".
Se le conoce como "El Cacho de la Truena" y es un testigo que se pasaban los vecinos de la localidad de Calzada de la Valdería
El día que había tormenta, el vecino que se encontraba en posesión del Cacho, tenía la obligación de ir a tocar la campana; para que la "Truena" no descargara "piedra" y arruinara la cosecha.
El Cacho permaneció desaparecido durante muchos años y cuando fue encontrado estaba en un lamentable estado de conservación.
Un amante de la historia, un investigador, un albañil, un bloggero, Joaquín Pérez, "el ti Joaquín", se encargó de llevar a cabo su restauración.
Comenta Generosa Crespo, que cuando su padre Agustín tocaba la campana, se podía escuchar este verso:
"Relampa y truena, relampa y truena;
pa Sierra Morena.
relampa y truena, relampa y truena;
pa Sierra Nevada;
que no hay trigo ni cebada."
En zonas rurales es bien conocido que las tormentas no son buenas aliadas para las cosechas. Una tormenta de pedrisco, en pocos minutos, puede acabar con el trabajo de todo el año; arrasando las cosechas de los agricultores.
Para luchar contra las inclemencias meteorológicas no hay métodos efectivos. . Décadas atrás, se intentaba romper la nube utilizando cohetes o mediante el sonido de las campanas.
Momentos inolvidables . Tomando una cerveza con uno de los máximos exponentes en el mundo heavy, rock y metal.
Jason Cenador, dirige y presenta el programa "La Hora Argonauta", en Mariskalrock Radio. Es disc jockey en grandes eventos y entrevista a figuras nacionales e internacionales del panorama musical.
Todo lo bueno se acaba. Para ser el último día de vacaciones, vamos a tener una jornada intensa. Bajamos temprano a desayunar. El día está gris, como con niebla.
Recogemos; hacemos la maleta, nos despedimos del personal y emprendemos camino al Monte de Santa Luzia.
En diez minutos estamos arriba. Hay varias zonas acondicionadas para aparcar coches y autobuses en los alrededores del Templo.
¡¡Impresionante el monumento!!, y las vistas de la ciudad son espectaculares desde este lugar.
El Santuario del Sagrado Corazón de Jesús, es el símbolo de Viana do Castelo. Por su ubicación, a 300 metros sobre el nivel del mar, es visible a kilómetros de distancia.
Empezó a construirse en 1904, acabándose 55 años más tarde. En un principio, rendía culto a Santa Luzía, pero después de la gripe española, se dedicó al culto del Sagrado Corazón de Jesús.
En 2020 la Autoridad Eclesiástica decidió que el edificio fuese ascendido al rango de Santuario Diocesano.
La entrada es gratuita y solo hay que pagar dos euros si quieres subir al mirador de la torre más alta del edificio. El mirador ofrece unas vistas únicas de la ciudad; el río Lima, con su valle, el mar y todo el conjunto montañoso.
A un kilómetro de distancia del templo, tenemos la Citania de Santa Luzia. Se puede acceder en coche pero es aconsejable ir andando, para disfrutar del entorno paisajístico.
Las ruinas del Castro son de la Edad del Hierro. El yacimiento arqueológico nos muestra un poblado fortificado con tres murallas. La posición estratégica es privilegiada.
De la superficie del Castro, solo se conserva una tercera parte, ya que el resto fue ocupada por la construcción de un hotel. La entrada al yacimiento son dos euros.
Así damos por concluida la visita al monte Santa Luzía. Emprendemos el viaje de regreso a casa. Atrás dejamos Viana do Castelo y la costa atlántica, para adentrarnos en el interior del País luso.
No hemos abandonado la zona del Alto Miño y ya nos hemos dado cuenta que la supuesta niebla mañanera, no es tal. Se trata del humo producido por una ola de incendios intencionados que asola todo el norte de Portugal.
Nuestra próxima parada será la ciudad medieval de Guimaraes, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 2001. Queremos conocer el lugar y comer por la zona.
A nuestro paso por las inmediaciones de Braga, el olor humo y la mala visibilidad, se intensifican. Hay muchos incendios diseminados por todo el territorio norte.
Llegamos a Guimaraes temprano para comer. Lo que nos queda de mañana, lo empleamos en conocer el casco histórico de la ciudad. Visitamos la Catedral y disfrutamos del impresionante Jardín do Largo Republica do Brasil. La tan nombrada Catedral, en realidad es la Iglesia Nossa Senhora Da Consolacao E Dos Santos Passos.
Hoy por fin vamos a comer el Bacalhao a Brass. Como el tiempo lo permite, lo haremos en la terraza de un restaurante , en la Plaza del Casco Histórico.
Por la tarde visitaremos el Castillo de Guimaraes . Fortificación medieval declarada de Interés Nacional y una de las siete maravillas de Portugal.
No puedes irte de la ciudad sin ver el Palacio de los Duques de Braganza. Fue mandado construir por Alfonso I para reunirse allí con sus amantes. Durante la dictadura de Salazar fue residencia del Presidente.
En su interior se puede ver el claustro gótico , las vidrieras de la capilla, la sala de Banquetes, obras de arte, alfombras, tapices y pinturas.
Salimos del Palacio dando por finalizada nuestra visita al País vecino.
El cielo sigue estando cubierto por el humo de los incendios. Nos subimos a la Berlingo y emprendemos viaje hacia Chaves. Allí nos incorporamos a la autovía de las Rías Baixas, dirección a casa.
El factor humano era decisivo en el sector de la construcción a mediados del siglo pasado. Eran años en que la maquinaria era escasa y poco especializada. Los albañiles carecían de la herramienta de hoy en día; el trabajo era duro y artesanal.
A lo largo de nuestra historia hay épocas donde los avistamientos de objetos, contacto con otros seres e incluso abducciones han estado muy presentes.
Personas de ambos sexos, de todas las edades, con distinto estatus social, afirman haber visto fenómenos extraños.
Foto: Francisco José Turrado
El planeta Tierra es de tamaño medio, comparado con sus hermanos del Sistema Solar. La estrella que nos transmite energía se llama Sol y alrededor de ella, giran ocho planetas:
Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter, Saturno y Urano; y cinco planetas enanos: Plutón, Ceres, Haumea, Makemake y Eris. También hay satélites, cometas, asteroides y meteoroides.
El Sistema Solar forma parte de la Galaxia llamada Vía Láctea. Se calcula que esta galaxia puede estar compuesta por millones de sistemas solares; aunque a día de hoy, solo se han podido catalogar unos 3200.
Si queremos seguir ahondando en nuestra pequeñez, decir que la Vía Láctea forma parte del Grupo Local; conjunto de aproximadamente 40 galaxias entre las que se encuentra Andrómeda.
Con estos escuetos datos, podemos hacernos una idea de lo microscópico que es el planeta Tierra dentro de la Galaxia y lo pequeña que es la Galaxia, comparada con el Universo.
Hablar de distancias también nos ayudará a hacernos una idea, de lo diminutos que somos dentro del Cosmos.
Para medir distancias en el espacio, se utiliza el "Año Luz". Esta medida equivale a la distancia que recorre un rayo de luz durante el tiempo que tarda en pasar un año terrestre. Si sabemos que la velocidad de la luz es de 300.000 kilómetros por segundo; un año luz serían aprox. 9,4 billones de km.
El Sol está a una distancia de 150 millones de km. de La Tierra (8,3 minutos/luz) y con Marte nos separan 46,5 millones de km ( 3 minutos/luz aprox.). La Estrella más cercana al Sol es "Próxima Centauri" a una distancia de 4,2 años/luz .Con la tecnología actual, tardaríamos en llegar a ella, unos 6000 años terrestres.
En 1977, la NASA manda al espacio la sonda Voyager. Después de 46 años viajando a una velocidad de 60.000 kilómetros a la hora, solo ha conseguido llegar a los límites del Sistema Solar, a unos 24.200 millones de kilómetros.
Foto: Redes Sociales
Queda patente que somos un punto microscópico dentro de nuestra Galaxia e inapreciables dentro de la inmensidad del Universo. Somos un grano de arena en una playa.
Sería ilógico pensar que entre tantos granos de arena, solo en el nuestro se hayan dado las condiciones necesarias para la vida.
Quiero pensar que ahí afuera, en este inmenso Mundo, tiene que haber otros Seres, otras civilizaciones más o menos avanzadas que la nuestra.
Hay cientos de testimonios de personas que afirman haber visto seres de otros planetas; objetos volantes no identificados; algunos dicen que han viajado en sus naves, e incluso que han sido abducidos. Quiero pensar que no todos estos humanos están alucinando. Quiero pensar que hay algo, más allá de la atmósfera terrestre.
Ahora me surge otra duda; otra pregunta sin respuesta aparente:
SI ESTÁN AHÍ, ¿ PORQUÉ NO SE PRESENTAN?.
Quizá para Ellos aún no somos una civilización adulta. Quizá nos consideren seres agresivos, conflictivos, autodestructivos. Quizás estén observando nuestra evolución. Quizá seamos un experimento. Quizá somos su fuente de energía. Quizá, quizá, quizá.......
*Preámbulo de la novela Stand By (Parada Temporal). No publicada
En la década de los ochenta, el páramo leonés cultiva mucha remolacha azucarera. Aún no se conoce la siembra a precisión y los sulfatos para las hierbas son escasos.
El entresaque y la eliminación de hierbas es manual y por tanto, se necesita mucha mano de obra.
No todos los cuerpos están hechos para este oficio. El trabajo es duro y conlleva un esfuerzo físico enorme. Una postura incómoda durante diez horas bajo el sol aplastante del mes de junio.
Los entresacadores se juntaban en cuadrillas de cinco para poder desplazarse en coche. Era muy raro que hubiese intermediarios.
En todos estos años, solo se dio un caso de intermediario; o para ser más preciso, de intermediaria. La Sra. Honorina, más conocida como “La Coronela”.
La Coronela era una mujer que no pasaba desapercibida, por su corpulencia , habilidad y desenvoltura como tratante, en un ambiente copado por hombres.
Honorina frecuenta mucho los bares de las localidades paramesas. En estos establecimientos cerraba muchos tratos con los agricultores. Mujer adelantada a su tiempo; llamaba la atención cuando pedía su café, copa y faria.
Gracias a La Coronela, mucha gente, en su mayoría mujeres, tenían trabajo en esta época. Llegó a contar con más de sesenta entresacadoras que desplazaba por los pueblos en autobús y varios taxis.
Los trabajadores procedía de Palacios de la Valduerna, Jiménez de Jamuz, Castrocalbón, Herreros, Calzada de la Valdería, La Bañeza y otros pueblos de la zona.
Cuando se acababa la campaña de trabajo, La Coronela organizaba una comida para su gente. Este año fue en el restaurante Barril de Jiménez de Jamuz.
Indumentaria tradicional que forma parte de la cultura de los pueblos y que siempre ha estado presente a lo largo de la historia.
Niñas con el traje tradicional en El Palacio, junto a la Ermita en el año 1952 y 1955. Niños de la Escuela con manteos en el año 1983. Grupos de Danzas de Castrocalbón en diferentes épocas.
Fotos que son historia y cultura de esta localidad y que tenemos la obligación de conservar y difundir.
Llegamos al ecuador de las vacaciones. Seguimos con buen tiempo; así que lo aprovechamos para disfrutar de otra mañana de playa.
En la nevera solo nos quedan unas latas de conservas y el hielo de las botellas ya se ha deshecho.
Es día laborable. Entramos en un supermercado Pingo Doce y compramos pan, fiambre, queso, hielo y vino de oporto.
La mañana está idéntica a la de ayer. Mucho calor, pero el agua del mar fría. Al ser día laborable, en la playa de Cadavelo, se ve menos gente. Comemos de fiambrera a la sombra de los pinos. Café en Viana y a quitar la arena a la ducha del hotel.
Nos queda por visitar el Monte de Santa Luzia y el Santuario Diocesano del Sagrado Corazón de Jesús. La subida a Santa Luzia la puedes hacer andando, en coche o en funicular. Estos días atrás, el funicular estaba averiado.
Callejeamos por la ciudad hasta la estación del tren. El edificio tiene una fachada interesante y está muy cerca del funicular. La idea era subir a ver el templo, pero sigue si funcionar. Para subir andando nos parece demasiado tarde y para ir a buscar el coche, demasiado lejos. Definitivamente, posponemos la visita hasta mañana y subiremos con la berlingo.
Descendemos por la calle comercial, dirección a la ría. Vamos al barco museo de la Cruz Roja.
El pase son cinco euros por persona. En un principio puede parecer un precio excesivo por visitar un barco; pero no es así. La visita merece la pena.
El Navío Hospital Gil Eannes fue construido en 1955 en los astilleros de Viana do Castelo. Su misión era la de dar cobertura médica a los pescadores de bacalao, que durante meses faenaban en aguas de Terranova y Groenlandia, a miles de kilómetros de casa.
También ejerció como correo, remolcador y rompehielos; asegurando así, el abastecimiento de materiales, combustible, agua y cebos a los barcos bacaladeros.
Una vez que el barco se quedó sin funciones, hacia 1977, fue vendido al desguace como chatarra.
La sociedad vianesa se movilizó contra está decisión. Las protestas fueron apoyadas por muchas asociaciones, e incluso llegan a la TV portuguesa. La presión popular obliga a las Autoridades a cambiar su decisión.
El Gil Eantes es indultado y restituido a su estado original. A partir de esta fecha se acondicionó como Albergue juvenil y Museo. Ahora mismo, está anclado en el puerto de Viana do Castelo y es uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad.
El recorrido por el barco está perfectamente señalizado. Tiene tres pisos o alturas y dependiendo del interés que te suscite, la visita puede llevar entre hora y hora y media.
Cuando acabamos la visita al buque museo, nos dimos una vuelta por la zona del puerto. Tomamos unas cervezas, haciendo tiempo para cenar. Tenemos ojeado un restaurante que ofrece "francesitas".
Este típico sandwhic portugués está hecho con varias capas de pan, alternadas con carne y lonchas de queso. Un huevo frito en la parte superior y todo bañado en una salsa de cerveza y tomate.
El Puente de Hierro es uno de los iconos más representativos de Castrocalbón; y junto con el Arco del Palacio, los lugares más fotografiados de la localidad.
Durante la segunda década del siglo XX se decide mejorar el firme del camino carretero que une La Bañeza con Camarzana de Tera; actualmente la LE 110.
A su paso por la localidad de Castrocalbón se encuentran con el río Eria, muy caudaloso en periodos invernales.
Para sortear este escollo se construye un puente metálico; facilitando así, el tránsito de carros, vehículos a motor y personas.
El Puente tiene dos arcos parabólicos del tipo bow-string (arco tesado) y está apoyado sobre tres pilastras de hormigón. La estructura está remachada en su totalidad, sin soldadura.
Entre pilastra y pilastra queda un hueco de luz de aproximadamente 30 metros, para el paso del agua. La base del Puente está dividida en tres partes. Una calzada central para el tránsito de vehículos y dos viales laterales peatonales de 1.10 metros cada uno.
Foto: MAEC Castrocalbón
Debido la angostura de la calzada (4.25 metros aprox.), la circulación dentro del Puente, se hacía en sentido alterno.
El Puente de Hierro se inauguró el 10 de octubre de 1927.
A finales del siglo XX, la ZA110- LE110, se convirtió en un paso importante para el transporte de mercancías entre el norte de Portugal, Galicia y La Bañeza, León, norte de España.
Foto: Císimo Rabanedo
Los camiones modernos, con más altura, empezaban a tener problemas con los arcos; hasta el punto que en alguna ocasión, se quedaron atrapados en medio del Puente.
En 2004/05 se construyó un nuevo puente paralelo al de Hierro, con un carril para cada sentido de la circulación y sin arcos que delimitasen la altura .
Por aquel entonces se rumoreaba la posibilidad de derribar el Viejo, igual que se hizo en el pueblo vecino de Castrocontrigo (este tenía un solo arco).
La presión de las Autoridades y vecinos hizo que, afortunadamente, esto no fuese así. Actualmente el Puente de Hierro es solo peatonal y se encuentra en un estado de abandono total.
Siempre se habla de limpiarlo, lijarlo, pintarlo, acondicionarlo, restaurarlo, pero..... nadie hacemos nada.
Foto: cisimo.es
Y mientras tanto; El Puente de Castrocalbón, sigue viendo pasar los años con sus vigas dobladas, su estructura oxidada, sus agujeros en la calzada y el deterioro ganándole la batalla.